Lunes, 12 de octubre de 2026
Trump anuncia una tregua energética entre Rusia y Ucrania sin confirmación de Moscú
3 minutos de noticias · Internacional
Kiev dice que aceptará la tregua si Moscú la respeta, mientras los ataques contra la red eléctrica y de agua de la capital continúan. Trump la vincula a su necesidad de abaratar el diésel antes de las elecciones de mitad de mandato.
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El domingo 11 de octubre de 2026, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó a través de su red social Truth de que Rusia y Ucrania han alcanzado un acuerdo de tregua energética que entraría en vigor de inmediato. “Ambas partes han llegado a un acuerdo. ¡No lo rompáis!”, escribió. Por el momento, Moscú no ha confirmado el acuerdo, y el mensaje no especifica sus condiciones ni si ambas partes lo respetarán. Trump ya había anunciado una tregua similar el 14 de septiembre, que nunca llegó a arrancar.
Reacción de Kiev
El presidente ucranio, Volodímir Zelenski, dijo que Ucrania “apoya el alto el fuego, y es importante que en Rusia lo apoyen”, y que espera “los detalles de la parte estadounidense”. Explicó que el anuncio le tomó por sorpresa, pero que “si los rusos están de acuerdo con un alto el fuego energético, Ucrania estará de acuerdo”. Añadió: “Si el presidente Trump la ha negociado con Putin, díganos, por favor, cuándo empieza. Estamos listos, y la aceptaremos”.
Horas antes, Zelenski había ofrecido al presidente ruso, Vladímir Putin, una tregua bilateral energética. Tras el anuncio de Trump habló de sus conversaciones sobre el alto el fuego con el primer ministro de Canadá, Mark Carney; el presidente de Finlandia, Alex Stubb, y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte. También ha mantenido contactos con los jefes de gobierno de Francia y del Reino Unido, con el objetivo de obtener “paquetes adicionales de defensa, principalmente sistemas antiaéreos y municiones para la aviación de combate”.
En un comunicado de la mañana del domingo, Zelenski señaló: “Ucrania está lista para detener los ataques contra las refinerías rusas si Rusia deja de atacar nuestra infraestructura energética. Cualquier paso hacia la desescalada debe ser mutuo y con garantías reales”. En una entrevista con la cadena estadounidense ABC, dijo que está dispuesto a organizar elecciones si Moscú se compromete a detener las hostilidades durante dos meses, y matizó que “es más difícil parar a Putin que presionar a otros”.
Presión sobre Kiev
Horas antes del anuncio, Trump había presionado de forma unilateral a Ucrania para que frenara su ofensiva contra el sector energético ruso, en un nuevo desaire hacia Zelenski, e incluso animó a los ucranios a “buscar a un nuevo líder”.
Hace dos días, Trump anunció un acuerdo con Putin para liberar cientos de miles de barriles de diésel con la intención de bajar el precio del combustible, y culpó a Zelenski de su subida por los ataques en territorio ruso. El pacto se ha cerrado pese a las sanciones y embargos que pesan sobre Rusia por la invasión de Ucrania. En septiembre, el Congreso estadounidense aprobó un proyecto de ley que da a la Casa Blanca amplios poderes para sancionar las exportaciones de hidrocarburos rusas e imponer aranceles secundarios a los países que las compraran.
El precio actual del diésel se debe sobre todo a la guerra que Estados Unidos e Israel emprendieron contra Irán a finales de febrero. Trump necesita abaratar ese combustible de cara a las elecciones de mitad de mandato del 3 de noviembre, porque el diésel es imprescindible para los granjeros estadounidenses y otros grupos de votantes que le apoyaron y ahora amenazan con darle la espalda ante la escalada del coste de los hidrocarburos y de la vida.
Una delegación negociadora de Kiev estaba ya en Miami (Florida) hablando con el equipo de Trump para avanzar hacia la paz. Desde el Gobierno ucranio se anunció que el primer objetivo de los encuentros de este fin de semana sería precisamente una tregua energética.
Apagones y ataques
Durante los últimos días, distintas regiones de Ucrania han sufrido cortes de suministro por los constantes ataques rusos. Kiev ha vivido apagones de luz y cortes de agua, y la falta de potencia ha obligado a detener durante horas el metro, los trolebuses y los tranvías. Zelenski mostró su enfado con las autoridades de su Gobierno por no tener listo el plan de resiliencia para este tipo de emergencias, a pocas semanas de que el invierno castigue a la población con temperaturas mucho más frías.
El alcalde de la capital, Vitali Klitschko, alertó de que “el enemigo sigue atacando” tras el último ataque contra infraestructuras energéticas, denunciado por Kiev en la tarde del domingo: se ha dañado una línea de transmisión de alta tensión, lo que reduce la presión del suministro de agua en ambas orillas del río Dniéper.
Víctimas civiles
El sábado, Rusia llevó a cabo la tercera gran matanza de civiles de la semana. El domingo por la mañana seguían las tareas de recuperación de cadáveres en un edificio de Zaporiyia, con hasta 23 muertos, entre ellos tres niños. Antes, el miércoles, 22 personas fueron asesinadas en Priluki (región de Chernihiv), y el jueves 30 más murieron en el ataque a dos autobuses en Kramatorsk (región de Donetsk). Ese mismo domingo, un nuevo ataque alcanzó un bloque de viviendas en Sloviansk (Donetsk), donde los servicios de emergencia rescataban a vecinos.
Zelenski cifró en “aproximadamente 1.450 bombas aéreas, 75 misiles de diferentes tipos y más de 1.640 drones de ataque” los lanzados por Rusia solo esta semana, de los cuales “aproximadamente el 60% son a reacción”.
Yandex
Kiev ha vuelto a poner en el punto de mira a la empresa rusa de tecnología e inteligencia artificial Yandex. Según informó la agencia Reuters, la compañía comunicó que su infraestructura resultó dañada en un ataque con drones, lo que provocó el cierre total de su centro de datos en la región de Vladímir. No hubo heridos, pero algunos servicios no están disponibles para los usuarios. Es el tercer centro de datos importante que queda fuera de servicio en los últimos días.