Viernes, 16 de octubre de 2026
Trump desiste de retransmitir en directo la ejecución de Nidal Malik Hasan, autor de la matanza de Fort Hood
3 minutos de noticias · Internacional
La ejecución por pelotón de fusilamiento seguirá adelante el 3 de diciembre, pero sin emisión. Una encuesta de The Washington Post mostraba que ocho de cada diez estadounidenses estaban en contra de la retransmisión.
- nidal malik hasan
- pete hegseth
- fort hood
- pena de muerte
- donald trump
- pelotón de fusilamiento
- elecciones legislativas
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dado marcha atrás al polémico plan del Pentágono de emitir en directo por internet una ejecución militar, algo sin precedentes en el mundo, ni siquiera en regímenes autoritarios donde todavía existen las ejecuciones públicas. La pena capital se aplicará a Nidal Malik Hasan, autor de la matanza de la base militar de Fort Hood (Texas), en 2009, en la que murieron 13 soldados y otros 32 resultaron heridos. Hasan, hijo de inmigrantes palestinos, se había radicalizado y su acto tuvo motivación yihadista.
Trump recibió primero con buenos ojos la idea de su secretario de Defensa, Pete Hegseth, de retransmitir la ejecución. “Por supuesto”, dijo poco después de que Hegseth anunciara el plan en una entrevista el mes pasado con una figura mediática de extrema derecha. Unas semanas antes, Trump había dado su visto bueno a que la ejecución fuera por pelotón de fusilamiento. Está prevista para el 3 de diciembre.
Pronto quedó claro que no era buena idea que la primera emisión por internet de una ejecución formara parte de su historial presidencial. Días después, el multimillonario empezó a dudar, y ahora ha desistido. En su red social escribió: “Creo que una ejecución que pueda ver todo el mundo podría haber sido una fuerte disuasión para que el mundo vea cómo EE.UU. trata a los terroristas y a la basura como Hasan. Pero mucha gente buena y bien intencionada prefiere no verle morir a través de una retransmisión o a través de cualquier tipo de aparato visual. Morirá, como ha sido previsto, con un pelotón de fusilamiento, pero este evento no será retransmitido”.
La cancelación es la primera gran quiebra entre Trump y Hegseth, un expresentador de Fox News sin experiencia en Defensa o seguridad nacional más allá de su servicio militar, que ha vivido a golpe de polémica al frente del Pentágono: desde el ‘Signalgate’, cuando un periodista fue incluido en un chat con altos cargos de Defensa sobre ataques a los hutíes en Yemen, hasta las purgas en la cúpula militar y las restricciones a la prensa en el Pentágono.
Muchas voces dentro y fuera de la Casa Blanca habían mostrado su incomodidad, empezando por el vicepresidente JD Vance, uno de los favoritos para ser el candidato republicano a la presidencia en 2028: “Si se retransmite, yo no lo voy a ver”, dijo, y sobre la ejecución añadió: “No sé si eso va realmente a ocurrir”. El senador republicano John Curtis comparó el plan con los “espectáculos sangrientos” de la antigua Roma, que corrompían a los espectadores, y advirtió de que las ejecuciones públicas deterioran a las civilizaciones “cuando cultivan un hambre de ejecución como forma de entretenimiento”. Otro legislador republicano, Austin Scott, aseguró que retransmitir ejecuciones es “lo que hacen los yihadistas, EE.UU. tiene que ser mejor que eso”. La Conferencia Episcopal católica de EE.UU. y otras organizaciones religiosas y humanitarias también condenaron los planes de Hegseth.
El golpe de gracia llegó horas antes del anuncio: una encuesta de The Washington Post publicada el jueves por la mañana indicaba que ocho de cada diez estadounidenses están en contra de la ejecución en directo. Trump, hundido en las encuestas, con solo un 30% de aprobación de su gestión y un gran descontento por el coste de la vida, no quiere alimentar más su impopularidad. Él y sus aliados republicanos se juegan sus mayorías en las dos cámaras del Congreso en las elecciones legislativas del 3 de noviembre: las encuestas apuntan a que perderán la Cámara de Representantes, y el Senado, donde tenían las de ganar, está en juego.