Jueves, 24 de septiembre de 2026
Zapatero negoció sin éxito certificados de Arabia Saudí durante tres meses sobre el origen de sus joyas
3 minutos de noticias · Sucesos
Durante tres meses, Zapatero negoció infructuosamente con Arabia Saudí para obtener certificados que acreditaran que sus joyas fueron un regalo del rey en 2007, después de que la Policía interceptara más de 100 piezas. Ante la negativa saudí y el ultimátum del juez de tres días, presentó sus propias cartas al tribunal solicitando una comisión rogatoria para que confirmaran el origen del regalo.
El ex presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ha intentado sin éxito conseguir durante los últimos tres meses dos tipos de justificantes de Arabia Saudí para acreditar ante el juez el origen de las joyas intervenidas en su despacho profesional ubicado en la madrileña calle Ferraz. Sin embargo, la monarquía saudí se ha negado persistentemente a emitir certificado alguno sobre la procedencia de las joyas valoradas en 1,3 millones de euros. Esta negativa ha dejado a Zapatero sin la documentación que le permitiera fortalecer su defensa legal.
Según ha podido saber EL MUNDO, la primera solicitud se centró en requerir un certificado que reflejara que el ajuar le fue entregado en el Palacio de la Moncloa por el rey Abdullah Bin Abdulaziz en 2007. De esta forma, la defensa de Zapatero pretendía justificar la prescripción del fraude fiscal y anular la acusación de contrabando. Las conversaciones con la Embajada de Arabia Saudí, encabezadas por miembros del antiguo equipo de Exteriores de Zapatero, resultaron infructuosas durante los primeros dos meses. La respuesta oficial de las autoridades saudíes fue contundente: no querían emitir un certificado porque sentaría un precedente abriendo la veda para nuevas solicitudes, y sugirieron que se requiriera la información por vía judicial.
Tras esta negativa, los emisarios de Zapatero propusieron a Arabia Saudí la emisión de un documento alternativo: un «acuse de recibo» que confirmara las dos cartas enviadas por Zapatero en junio y agosto pidiendo que se validara la entrega en 2007. El acuse tendría que junto a confirmar la recepción de las misivas, Arabia Saudí avanzara su disposición a facilitar información en sentido favorable ante un requerimiento judicial futuro. Las conversaciones fueron fluidas y daban por hecho que recibirían respuesta en los próximos días. Sin embargo, pese a la respuesta verbal positiva inicial, tampoco ha llegado el «acuse de recibo» esperado.
Esta reticencia de Arabia Saudí explica el prolongado silencio de Zapatero durante los últimos tres meses, pese a haber anunciado al juez que justificaría el origen de las joyas en 10 días. Su estrategia jurídica pasaba por dar el paso definitivo en cuanto dispusieran de alguno de estos dos documentos requeridos. El plan se vio truncado esta semana con el ultimátum impuesto por el juez José Luis Calama en el caso Plus Ultra: entregar toda la documentación en solo 3 días.
Tras evaluar con sus asesores, Zapatero se decantó por responder inmediatamente. Su letrado Víctor Moreno Catena preparó la contestación el pasado martes incorporando las dos misivas que su cliente remitió a la Embajada saudí. En las cartas, Zapatero escribió al jefe de Protocolo de la Corte Real saudí que, con motivo del viaje oficial del 18 y 19 de junio de 2007, “en el Palacio de la Moncloa recibimos un regalo estrictamente personal consistente en una colección de tres juegos de joyería de similar estructura, basados en un mismo diseño tradicional diferenciados por sus gemas, rubíes, esmeraldas y zafiros”. En la misiva de agosto, informó que se instaría una solicitud de cooperación judicial internacional.
Ahora Zapatero solicita al juez que acuerde recabar de las autoridades competentes del Reino de Arabia Saudí, por vía de cooperación jurídica internacional, la correspondiente confirmación oficial del regalo. Propone acompañar la solicitud con copia de sus cartas para que las autoridades saudíes acrediten los hechos, presentándolo como una diligencia de comprobación que permitiría despejar definitivamente la cuestión fáctica del origen de las joyas.
Con respecto al resto de piezas intervenidas, Zapatero explica que tienen poco valor y proceden de antepasados, recuerdos de familia y obsequios de amistades, considerándolas irrelevantes. La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) intervino más de 100 piezas en el despacho de Ferraz: exactamente 41 pendientes, 15 collares, 11 brazaletes, 8 anillos y 8 relojes. La joyería Ansorena tasó el lote en 1.323.915 euros. Destaca un collar de oro blanco con diamantes y dos esmeraldas de Zambia, valorado en 278.000 euros, y otro collar con 13 zafiros de Tailandia y diamantes de 220.000 euros. Otras piezas superan los 90.000 euros: un collar de 155.000 euros y una pulsera con esmeraldas de Zambia.