Domingo, 11 de octubre de 2026
Zelenski rechaza el acuerdo del diésel de Trump con Putin, que levanta sanciones a Rusia
3 minutos de noticias · Internacional
Moscú celebra el pacto como el inicio de una interacción práctica con Washington, mientras la UE, por boca de Kaja Kallas, lo considera una vía de más ingresos para la guerra.
Volodímir Zelenski rechaza el acuerdo del diésel anunciado el viernes por Donald Trump, que levanta las sanciones impuestas a Rusia y le permite abastecer de diésel a los mercados estadounidense y mundial. La Unión Europea también lo ha denunciado: su alta representante para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, aseguró este sábado que “suspender las sanciones sobre el diésel ruso da a Moscú más ingresos para hacer la guerra”.
En un largo mensaje en X, Zelenski dice que con medidas como esta la guerra se alargará, y que Putin tendrá más fondos para financiarla. “Los regalos a Putin no traerán paz ni beneficio alguno al mundo civilizado. Rusia pagará el diésel con más terror y perfidia. Permitir que Rusia venda productos petrolíferos es una inversión en una guerra que debe terminar”, escribió.
Las cifras del pacto
Trump anunció la noche del viernes, tras una conversación telefónica con Putin, que Rusia suministrará a EE.UU. 300.000 toneladas de diésel en octubre, 500.000 en noviembre y un millón en diciembre. Añadió que, “en función del estado de sus refinerías”, Rusia entregará después, en un breve plazo, 3.000.000 de toneladas más.
La Casa Blanca llevaba semanas buscando formas de reducir los precios de la energía en el mercado estadounidense antes de las elecciones de medio mandato, el próximo 3 de noviembre. El pacto y el alivio de sanciones que supone hacen temer en Europa y en Ucrania que Moscú y Washington forjen una nueva relación con consecuencias en la guerra a favor de Rusia.
Negociaciones en paralelo
Zelenski criticó además que el anuncio se produjera mientras una delegación de negociadores ucranianos se encontraba en Florida (Miami) reunida con los enviados estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner, para discutir un posible alto el fuego y el fin de la guerra. El mandatario denunció que su equipo fue utilizado como “pantalla de humo” para ocultar el pacto que la Casa Blanca ya estaba cerrando con el Kremlin.
La lectura en Moscú
En Moscú el acuerdo se daba por hecho. Kiril Dimítriev, enviado especial y negociador económico de Putin, escribió en X: “El acuerdo demuestra el poder de la cooperación económica entre Rusia y EE.UU., así como sus beneficios para las personas y el mundo. La cooperación prevalecerá”.
El senador ruso Alexéi Pushkov, que se felicitó en Telegram del “horror” de los europeos, afirmó: “Esto no es una distensión, sino una transición a una interacción práctica. Hay una brecha en la política de sanciones de Occidente. Los europeos están horrorizados. (…) Mientras llevan a cabo una guerra de hielo contra Rusia, odian a Trump y se burlan de él, los presidentes de Rusia y EE.UU. están llevando a cabo negociaciones exitosas y negociando entre sí”.
El tabloide Moskovski Komsomolets destaca la “frustración” y el “enfado” en Kyiv, y escribe que podríamos estar ante un punto de inflexión en el devenir de la guerra. Moscú también espera que se abra una oportunidad para que EE.UU. revise otras sanciones: los expertos creen que Rusia puede pedir que se congelen sanciones a sus empresas, ya que los principales exportadores de combustible están en la lista de sanciones del Tesoro estadounidense.